Se tiene constancia de que Café Central abrió sus puertas por primera vez entre los años 1897 y 1910 por ser su inauguración paralela a la del mítico Café de Chinitas. Don José Prado, antes de iniciar sus actividades hosteleras con Café Central ya regentaba el Bar Currito que después pasó a llamarse Bar España, o el Bar "La Viña".
En 1954 alquila este último. En 1968 y tras una larga obra se abre el Café Central tal y como lo conocemos hoy día, ya que tanto el popular café Suizo que estaba colindante a su derecha como el emblemático Munich a su izquierda en el pasaje Chinitas, fueron integrados en el negocio que existe actualmente.
En la actualidad Café Y Confitería Central S.C, es una empresa que apuesta por el futuro y permanece atenta a las actualizaciones que impone el desarrollo comercial, social y empresarial. Su última gestión oficial de relieve ha sido integrarse entre los negocios malagueños que poseen el certificado de calidad S.I.C.T.E.D. y de ella están surgiendo importantes colaboraciones con proyectos turísticos altamente beneficiosos para la hostelería de la ciudad.
Han sido muchas las empresas que por simpatía o reconocimiento han "adoptado" nuestra leyenda gráfica de las diversas maneras de pedir un café.
También muchas personas, consumidoras de café comenzaron un buen día a pedir un tipo determinado de éste sin conocer el auténtico origen de la expresión que utilizaban, cosa que hoy por hoy continúa ocurriendo.
Desde aquí, Café y Confitería Central S.C, quiere enviar un cordial saludo y todo su afecto a todos ellos porque con esos gestos, fueron nuestros mejores promotores y propagaron paralelos a nosotros ese efectivo sistema comunicador hasta hacerlo totalmente popular.
El azulejo que ven ustedes al entrar en Café Central ya sea físicamente por nuestra web o en nuestra publicidad gráfica, es un homenaje que materializa la imaginativa creatividad de D. José Prado Crespo, que fue quien ideó este sencillo e ingenioso grupo de claves hosteleras que ayudan a la efectividad del camarero y a la satisfacción del cliente atendido con eficacia y presteza.
Esas simpáticas "claves" hosteleras resumen en una palabra toda una descripción del punto de café y leche al que cada paladar tiene costumbre.
